La Manchuela de Cuenca es una comarca de la provincia homónima de Castilla-La Mancha. Se encuentra ubicada estratégicamente en el centro peninsular, a escasas dos horas en coche de Madrid y de Valencia, así como muy cerca de ciudades Patrimonio de la Humanidad como Cuenca o Toledo.

Se enmarca en un espacio natural privilegiado entre los ríos Júcar y Cabriel y los respectivos embalse de Alarcón y Contreras.

Todo ello le confiere una riqueza natural y paisajística especial, con gran biodiversidad.

Así mismo es idónea para para disfrutar de la naturaleza y de las múltiples actividades que en ella se pueden realizar tales como senderismo, recorridos en bicicleta y a caballo, descenso de barrancos, montañismo, recorridos en piragua y otros deportes náuticos…

Otras actividades como la micología o la observación de aves encuentran en sus parajes lugares idóneos para su práctica.

Judicialmente los municipios son dependientes de Montilla del Palancar y San Clemente. Es una de las comarcas con mayor belleza natural y potencial turístico del centro peninsular.

Limitando al norte con la Serranía Media-Campichuelo y Serranía Baja, también lo hace al oeste con La Mancha de Cuenca, al este con Requena-Utiel y al sur con la Manchuela Albaceteña. Atravesando la comarca aparece un ría Júcar, mientras que en su margen derecho es delimitada por el río Cabriel y el Paraje Natural de Las Hoces del Cabriel.

Localizada en el centro de la Península Ibérica, la Manchuela Conquense ha sido un cruce de caminos histórico. El territorio cuenta con dos autovías (A-3 Y A-40) lo que convierte en una zona excepcionalmente bien comunicada con el Centro y el levante peninsular. El estado de conservación de la red principal (Autovías y Nacionales) es muy bueno.

Todos los municipios se encuentran comprendidos entre los mencionados ríos Júcar y Cabriel, cuyas hoces forman parajes naturales de una belleza extraordinaria y exquisita. El inestimable valor ecológico que estos ríos otorgan a la comarca en incuestionables, ofreciendo un atractivo turístico de primer orden, al que se unen el patrimonio Histórico-Artístico de los municipios que la conforman.

Históricamente la Manchuela Conquense perteneció al Marquesado de Villena, lo que certifica una larga tradición e historia propia. La zona fue clave durante el enfrentamiento entra la Monarquía, los grandes aristócratas y las Órdenes Religiosas. Esto se puede comprobar visitando los yacimientos arqueológicos y los monumentos que pueblan la comarca.

La economía de la comarca está basada en la agricultura, principalmente el cultivo de la vid, el cereal, el olivo y el azafrán. No obstante, en Motilla del Palancar y Quintanar ha florecido un próspero tejido empresarial e industrial.

Las cooperativas juegan un papel fundamental en la economía agraria y en el mundo rural; a menudo son las únicas empresas ubicadas en zonas rurales, por lo que generan riqueza y fijan la población en el territorio. Pero además de esta fuerte connivencia económica, las cooperativas tienen importantes implicaciones sociales y medioambientales. Posibilitan la viabilidad de numerosas explotaciones agrarias, incrementando el valor añadido de las producciones, creando y manteniendo puestos de trabajo y facilitando el acceso a los mercados de los productos agrícolas. Hacemos referencia, por tanto, a un sector muy destacado en nuestra región, y en el que despuntan, por encima de todas, las cooperativas agrarias.

Nota destacada merecen las cooperativas vitivinícolas y la industria del vino en la Manchuela. Con una Denominación de Origen propia y uno de los caldos más apreciados en todo el mundo, la comarca ofrece al viajero un vino de primera calidad e incluso visitas a las bodegas donde se elaboran.

Dentro del turismo y la amplia oferta de que dispone la comarca, sería complejo enumerar todos los agentes que intervienen y su catálogo de servicios. En la Manchuela Conquense se puede disfrutar tanto de paseos y rutas en plena naturaleza, como de un turismo cultural centrado en los monumentos históricos que jalonan su tierra. Pero los amantes de la aventura también encuentran actividades propias.

Senderismo, rafting, descenso de cañones, rutas a caballo, exposiciones culturales, templos con siglos de historia, castillos, murallas, yacimientos arqueológicos, carreteras donde perderse y desconectar, gastronomía para reponer fuerzas, en la Manchuela Conquense es posible encontrarlo todo.

Mención especial merece el subsector del turismo rural dada su importancia para el territorio. La nota predominante es su crecimiento en los últimos años, en buena medida gracias al apoyo financiero de los programas de desarrollo rural. Este crecimiento ha contribuido a la diversificación económica y la fijación de la población, especialmente de mujeres.
Los municipios que forman la comarca de La Manchuela Conquense son: Alarcón, Buenache de Alarcón, Campillo de Altobuey, Casas de Benítez, Casas de Guijarro, Casasimarro, Castillejo de Iniesta, El Herrumbrar, El Peral, El Picazo, Enguídanos, Gabaldón, Granja de Iniesta, Hontecillas, Iniesta, La Pesquera, Ledaña, Minglanilla, Motilla del Palancar, Olmedilla de Alarcón, Paracuellos, Pozorrubielos de La Mancha, Puebla del Salvador, Quintanar del Rey, Sisante, Tébar, Valhermoso de la Fuente, Valverdejo, Villagarcía del Llano, Villalpardo, Villanueva de la Jara y Villarta.

Poblaciones con calles adoquinadas, antiguas casas palaciegas exquisitamente conservadas, asentamientos de corte medieval, pórticos señoriales. Si a todo lo anterior se unen los enclaves naturales como las Hoces del río Cabriel y el Embalse de Alarcón, resultaría complejo enumerar todos los rincones y parajes que se pueden encontrar en la Manchuela Conquense.

Folleto de la Comarca

Destacamos